La palabra “biblioteca” (del lat. bibliothēca, y este del gr. βιβλιοθήκη), según la primera acepción (y la que nos interesa para el caso) de la Real Academia Española significa: “1. f. Institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos.” La enciclopedia cooperativa Wikipedia, agrega: “La biblioteca (del griego βιβλιοθήκη biblion = libro y thekes = caja), puede traducirse desde un punto de vista estrictamente etimológico como el lugar donde se guardan los libros. En la actualidad esta concepción se ha visto hace tiempo superada para pasar a referirse tanto a las colecciones bibliográficas como a las instituciones que las crean y las ponen en servicio para satisfacer las demandas de los usuarios.”
Sin embargo, a grandes rasgos, la mayoría de las personas tenemos una idea formada o un concepto sobre el cual nos remitimos y asociamos cuando escuchamos la palabra “biblioteca”. En general, la primera imagen que se nos viene a la mente, son las bibliotecas públicas de diferentes niveles (ya sea nacionales, regionales y comunales o barriales, denominadas en algunos países como “populares”). Entonces pensamos en algún edificio bastante serio y tradicional o, en algunos casos más moderno y original.
Algunas personas, quizás influenciados por la literatura o el cine recordarán las inmensas bibliotecas relacionadas a instituciones religiosas resabios de la época medieval, en abadías, monasterios, iglesias y conventos (obvia e ineludible referencia a “
El nombre de la rosa”), las bibliotecas privadas de bibliófilos u otras misteriosas y secretas pertenecientes a logias y sectas reservadas para el uso exclusivo de sus miembros.
Suele ser habitual que a muchas de las personas que disfrutan de la vida al aire libre también les guste leer. La lectura en un entorno natural, a orillas de un río, lago o el mar, en alguna pradera o bosque con sierras o montañas de fondo es una experiencia maravillosa, donde toma otra dimensión. Así, es como habitualmente hallamos pequeñas bibliotecas en campings o en los refugios de montaña. Quizás en esta estrecha relación entre libros y naturaleza, haya encontrado inspiración el artista español Miguel Ángel Blanco para crear una biblioteca, que en realidad es un proyecto artístico en sí mismo; su “Biblioteca del Bosque”. Con mayor diversidad floro-faunística nos mudamos a la selva, y ahí descubrimos en la localidad de Yarikajé a la biblioteca Churuata en plena amazonia venezolana
Y si existen bibliotecas en bosques y montañas, ¿por qué no también una biblioteca en la playa? Para ese caso, nos trasladamos a Piedras Coloradas, “Las Grutas” en la provincia de Río Negro, Argentina. Ahí, a partir de la iniciativa de la bibliotecaria Alejandra Hernández, se levanta armada con “barro y ganas” una biblioteca. Con mucha más arena, viento y enormes dunas, nos encontramos en pleno desierto, con una biblioteca fundada en el siglo XI, ahora perteneciente a Instituto Ahmed Baba de Tombuctú en Malí y con las 5 bibliotecas en el casco antiguo de Chinguetti (Mauritania) llenas de antiguos manuscritos.
En el otro extremo, tenemos que abrigarnos muy bien para soportar las bajas temperaturas que acompañan a la biblioteca Dr. José María Sobral de la Escuela Nº: 38 Julio A. Roca ubicada en Base Esperanza, en la Antártida Argentina, y a la “biblioteca en el hielo” (Bibliothek in Eis) que forma parte de la estación de investigación Neumayer del “Instituto Alfred Wegener” realizada por el artista alemán Lutz Fritsch.
Para no dejar de lado la tecnología que nos brinda tantas posibilidades, vamos a introducirnos en el mundo de las bibliotecas virtuales. Pero en este caso, no me refiero a las conocidas bibliotecas “virtuales, digitales o electrónicas” que – afortunadamente – siguen creciendo en la web; si no las bibliotecas de “realidad virtual”. En lo que se relaciona a la biblioteca de realidad virtual, su conceptualización se relaciona con su virtualidad considerada como simulación. Las fronteras entre biblioteca virtual y biblioteca de realidad virtual están bien delimitadas; esta última se sustenta en la tecnología de realidad virtual, cuyo propósito es precisamente la simulación de percepciones a las que se tienen en la realidad. Es decir, en estas bibliotecas se pretende realizar la simulación del edificio mismo de la biblioteca. Un ejemplo para este caso, podrían ser las “bibliotecas” que existen en el videojuego de simulación y estrategia “Los Sims” o el siguiente excelente corto animado donde se convierte en protagonista principal de la historia:
LIBRARY from singsfish on Vimeo.
Gracias a todos los compañeros y compañeras. Loly